Ciudad de México.- Como parte del análisis del segundo Informe de Gobierno, comparecieron ante el Pleno de la Cámara de Diputados, el secretario de Salud, y los directores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi)
La presidenta de la Cámara de Diputados, Dulce María Sauri Riancho, tomó la protesta de decir verdad a los funcionarios del sector salud, Jorge Alcocer Varela, Zoé Robledo Aburto, Luis Antonio Ramírez Pineda y Juan Antonio Ferrer Aguilar, respectivamente.
La diputada Miroslava Sánchez Galván respaldó las acciones del Gobierno federal para hacer frente a la pandemia y dijo que en salud nadie se queda atrás ni fuera.
Martha Estela Romo Cuéllar expresó que las cifras del COVID-19 están maquilladas. Señaló que se habla de combate a la corrupción, pero hay compras ilícitas en medicamentos y respiradores que no funcionan.
Frinné Azuara Yarzábal planteó tomar experiencia de países exitosos en la gestión de la pandemia y cambiar el rumbo con objetividad y responsabilidad.
Manuel Huerta Martínez consideró que se ha seguido el camino correcto, con un manejo integral de la crisis sanitaria que “es una oportunidad para fortalecer el sistema de salud, para que cuente con recursos humanos financieros y materiales para su funcionamiento normal”.
Frida Alejandra Esparza Márquez, pidió al secretario informe qué acciones llevan a cabo para no descuidar otros problemas de salud ante la pandemia.
En su intervención inicial, el secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela aseguró que México saldrá de la pandemia con un mejor sistema de salud. Ante el COVID-19, la respuesta gubernamental y social, se ha enfocado en salvar vidas, tomando en cuenta los derechos y la dignidad humana.
Zoé Robledo Aburto, director general del IMSS, señaló que el mandato es mejorar la calidad de la atención, acortar tiempos de espera para consulta de especialidad o cirugía, para lo cual se crearon 10 mil 794 plazas y se reasignaron dos mil millones de pesos para diversos equipamientos; y aumentó 43 por ciento el número de becas para residentes, de cinco mil 443 a siete mil 814.
Luis Antonio Ramírez Pineda, del ISSSTE, dijo que el esfuerzo de transformación y renovación del Instituto se interrumpió por la llegada del Coronavirus que llevó a México a una crisis de salud y económica.
Juan Antonio Ferrer Aguilar, director del Insabi, precisó que en el tema del COVID-19 los esfuerzos representaron en recursos humanos para el sector un aumento en más de 50 mil trabajadores distribuidos en 951 establecimientos de salud; se adquirieron los equipos de protección, especialmente más tres millones de cubrebocas N95 y 10 millones de mascarillas quirúrgicas de una, dos o tres capas.

